Menos sal en las comidas de Nueva York
16 de Enero de 2010
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, quiere una ciudad más saludable. Tras
prohibir el tabaco y pedir la reducción de grasas en los menús de los restaurantes, Bloomberg quiere ahora
reducir la cantidad de sal en los alimentos.
Los estudios afirman que los estadounidenses consumen a diario 3.400 miligramos de sal frente a los 2.300 recomendados. De esa cantidad de sal, el 80% se consume fuera de casa o en comida rápida, por lo que esta reducción ayudará a evitar parte de los
23.000 neoyorkinos que mueren al año de infartos.
La idea de Bloomberg es reducir un
25% la cantidad de sal de los alimentos en los próximos 5 años. "Los consumidores siempre pueden agregar sal a los alimentos, pero no pueden eliminarla", asegura con razón el director del Departamento de Salud de Nueva York, Thomas Farley. Afortunadamente, la mayoría de los restauradores han recibido con buenos ojos la medida, que sin embargo será complicada de implantar en la práctica.
"Si logramos reducir los niveles de sodio en los alimentos empaquetados y en los restaurantes, le daremos a los consumidores más opciones sobre la cantidad de sal que ingieren, y reduciremos el riesgo de enfermedades cardíacas y derrames cerebrales", añadió Farley.